Sr. Editor:
En la práctica asistencial habitual, las médicas y los médicos de familia atienden a pacientes que pueden someterse a controles de dopaje, una circunstancia que, aun siendo poco frecuente, puede conllevar potenciales implicaciones clínicas y legales muy relevantes. En este contexto, las autorizaciones de uso terapéutico (AUT) constituyen una herramienta fundamental, pero, aun así, continúa siendo escasamente conocida en el ámbito de la Atención Primaria.
Las AUT permiten a una persona deportista utilizar sustancias o métodos incluidos en la lista de sustancias prohibidas1,2 siempre y cuando exista una indicación médica justificada y no haya alternativas terapéuticas adecuadas. Todo este proceso está regulado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) a través de su Estándar Internacional para las AUT3, que establece criterios estrictos para su concesión. No obstante, en la práctica clínica habitual, la mayoría de profesionales de la salud no están familiarizados con estos procedimientos4.
Existen numerosos fármacos de uso muy común en Atención Primaria, como los glucocorticoides, los agonistas β2, los diuréticos, los betabloqueantes (en determinados deportes), los opioides (incluido el tramadol) o algunos estimulantes (empleados en el tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad [TDAH] o presentes en preparados antigripales), que pueden estar sujetos a restricciones en el ámbito deportivo. Asimismo, determinados procedimientos, como la administración endovenosa o las transfusiones, también pueden estar prohibidos o limitados. La falta de conocimiento sobre la normativa vigente puede dar lugar a prescripciones que, aun siendo clínicamente correctas, supongan un riesgo de resultado analítico adverso para la persona deportista.
Un ejemplo habitual es el manejo del asma en deportistas. Los corticoides inhalados están permitidos, mientras que algunos agonistas β2 como el salbutamol, el formoterol o el salmeterol pueden utilizarse dentro de determinados límites de dosis. Sin embargo, si se superan estas dosis, puede ser necesaria una AUT. En el caso de la terbutalina, su uso requiere siempre una AUT, lo que obliga a valorar alternativas terapéuticas antes de su prescripción. Este tipo de situaciones ilustra la necesidad de conocer no solo la indicación clínica, sino también las implicaciones regulatorias del tratamiento. En este contexto, puede ser necesario priorizar alternativas terapéuticas permitidas cuando estas ofrezcan una eficacia clínica adecuada y suficiente.
En nuestra experiencia en el ámbito del antidopaje, es frecuente identificar incertidumbre entre los profesionales en relación con la indicación, la tramitación y el seguimiento de las AUT. Esta situación es aún más relevante en Atención Primaria, donde el personal médico de familia desempeña un papel central en la atención longitudinal de las y los pacientes y en la toma de decisiones terapéuticas. Datos recientes muestran que las AUT constituyen una realidad frecuente en el deporte de alto nivel, tanto en los Juegos Olímpicos como en los Paralímpicos5.
Desde un punto de vista práctico, ante un paciente deportista sometido a controles, es recomendable identificar el nivel competitivo, revisar si el tratamiento prescrito está incluido en la lista de sustancias prohibidas y, en caso necesario, valorar la indicación de una AUT (previa a la instauración del tratamiento) o la existencia de alternativas terapéuticas. No obstante, en determinadas circunstancias (como situaciones de urgencia o cuando no ha sido posible su tramitación previa), puede contemplarse la solicitud retroactiva, siempre bajo los supuestos establecidos en la normativa vigente6. El acceso a herramientas de consulta y asesoramiento especializado puede facilitar este proceso.
En este sentido, la Agencia Estatal Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte (CELAD) dispone de recursos accesibles como su página web (www.celad.gob.es), la plataforma https://nodopweb.celad.gob.es/, la aplicación móvil NoDOPApp y un canal de consulta directa con el Comité de AUT (caut@celad.gob.es). Tanto CELAD como WADA ofrecen además materiales formativos dirigidos al personal de apoyo al deportista, aunque todavía poco orientados al ámbito de la Atención Primaria.
Una mayor integración de estos conocimientos en la práctica clínica contribuiría a mejorar la seguridad del paciente y a prevenir situaciones potencialmente evitables, reforzando el papel del personal médico de familia en un ámbito cada vez más relevante.
Conflicto de intereses
Los autores declaran experiencia profesional en el ámbito del antidopaje.